PALACIO DE CHAPITELES
LOGROÑO,
LA CIUDAD QUE
CONFUNDIÓ
enamoró
A UN GENIO
MARQUÉS DE
LA ENSENADA Y
MIGUEL ÁNGEL
C. Portales, 2, 26001 Logroño
Abrir ruta a pieun poco de historia
El Palacio de los Chapiteles tiene
nombre de cuento y vida de novela administrativa. Nació como casa señorial (sus orígenes se remontan a época moderna) y fue Ayuntamiento durante 115 años, de 1865 a 1980, así que si las paredes hablaran… probablemente pedirían turno de palabra. Hoy es sede del Instituto de Estudios Riojanos, o sea: sigue dedicado a guardar y producir conocimiento, solo que sin sellos de ventanilla.
¿Y lo de “chapiteles”? Míralo arriba: remates, cubiertas, detalles que coronan el edificio con ese aire entre elegante y práctico. La arquitectura civil de este tipo busca equilibrio: representar poder (porque aquí mandaba alguien) y a la vez funcionar (porque aquí se trabajaba). Por eso el palacio combina presencia urbana con proporción: no es una fortaleza, pero tampoco pasa desapercibido.
Truco de mirada: fíjate en cómo dialoga con la calle Portales. En Logroño, Portales es pasarela, escaparate y refugio; y este edificio, situado en un punto clave, actúa como bisagra entre lo monumental y lo cotidiano.
Y un guiño: si vienes siguiendo la historia de la ciudad, piensa que aquí se han tomado decisiones que afectaron a farolas, mercados, fiestas… y a la vida real. A veces, la gran historia no ocurre en batallas: ocurre en edificios donde alguien dijo “aprobado por mayoría”.