IGLESIA DE SANTIAGO
LOGROÑO,
LA CIUDAD QUE
CONFUNDIÓ
enamoró
A UN GENIO
MIGUEL ÁNGEL
Y SAGASTA
C. Barriocepo, 8, 26001 Logroño
Abrir ruta a pieun poco de historia
Santiago el Real es un templo con alma de Camino:
está en plena ruta jacobea y su historia tiene un punto novelesco, porque el edificio anterior se perdió en un incendio hacia 1500 y el actual comenzó a levantarse justo después, terminándose en 1527 (y ampliándose en décadas posteriores). Resultado: una iglesia de base renacentista, con capas de tiempo como una tarta bien hecha.
La torre, de planta cuadrada y unos 40 metros, se construyó en el siglo XVI y ha vivido reformas, cambios de chapitel y hasta decisiones “quirúrgicas” para evitar problemas estructurales. Lo bonito es que, al mirar arriba, no ves solo piedra: ves decisiones humanas a lo largo de los siglos.
En la fachada, Santiago aparece como icono: peregrino, protector y símbolo. Y aquí la arquitectura hace algo muy listo: te recibe con solemnidad, sí, pero también con cercanía, porque este templo ha sido punto de paso de generaciones enteras. Es de esos lugares donde un peregrino y un logroñés pueden estar juntos sin hablar… y ambos entender por qué están ahí.
Truco para disfrutarlo: entra un momento, respira y mira la nave como si fuese una avenida interior. La iglesia, al final, también es una calle: una calle de silencio.